El problema —y también la belleza— es que el gusto es un río que cambia de curso. Un día te despiertas y tu canción favorita ya no te dice nada. Ese color que amabas ahora te parece triste. La comida que te hacía feliz… la disfrutas, pero sin la misma magia.
A los seis años, tu gusto fue una magdalena caliente con chispas de chocolate. A los doce, la canción que sonaba en el auto de tu tío cuando manejaba con una mano en el volante y la otra señalando el horizonte. A los diecisiete, el olor a lluvia sobre asfalto después de un concierto al que casi no te dejaron ir. personal taste capitulo 1 en espanol
Bienvenido al viaje. En el próximo capítulo hablaremos de cómo nos roban el gusto (sí, nos lo roban) y cómo recuperarlo. El problema —y también la belleza— es que
Nada de eso era “mejor” o “peor”. Era tuyo . La comida que te hacía feliz… la disfrutas,
Mientras tanto, una tarea sencilla: Hoy, antes de dormir, pregúntate: “¿Qué cosa que me gustaba mucho hace un año ya no me gusta igual?” No hay respuesta correcta. Solo una pista en tu mapa. ¿Quieres que ajuste el tono (más juvenil, más poético, más irónico) o que escriba el Capítulo 2 también?